The Brisks
Juventud y música
Mis años con The Brisks
De Torremolinos al Star Club
Los años que pasé con The Brisks fueron una aventura que marcó mi juventud y mi camino en la música.
Esta etapa en los 60 fue mi escuela de escenario, donde mi voz y mi carisma se forjaron en
Ceuta, Sevilla, Gibraltar, Marruecos, Portugal y hasta el legendario Star Club de Hamburgo.
Con The Brisks, un grupo ceutí lleno de energía, aprendí a conectar con públicos de todo el mundo y
preparé el terreno para mis futuros proyectos, como Los Buenos y mi carrera solista.
Llegando a The Brisks
Hotel Carihuela
En los años 60, con 15 a 18 años, ya había fundado The Blue Angels/Los Ángeles en Granada,
pero mi hambre de música me llevó al Hotel Carihuela en Torremolinos, donde me uní a The Brisks como cantante.
Este grupo, nacido en una ciudad vibrante con influencias del rock and roll americano, el beat británico y
el aire cosmopolita de Gibraltar y Marruecos, era pura energía juvenil.
Tocábamos versiones en español de éxitos internacionales y temas propios, mezclando bossanova,
surf, twist, rock 'n' roll y pop con un estilo sencillo, simpático y bailable. Mi voz, cálida y versátil,
lideraba un repertorio que incluía canciones de The Beatles (Can't Buy Me Love, No Reply,
Do You Want to Know a Secret), Elvis Presley (You're the Devil in Disguise), Isley Brothers (Twist and Shout),
Pharaohs (Woolly Bully), y composiciónes mías como Si mañana será así. Con The Brisks,
compañamos a grandes como Rocío Dúrcal, Conchita Velasco, y Ennio Sangiusto, experiencias que me enseñaron a brillar en cualquier escenario.
Conquistando España:
de la Feria de Abril a la Ibiza mágica.
Con The Brisks, llevamos nuestra música por toda España, tocando en salas y eventos que eran el alma de los 60. En Sevilla, actuamos dos años seguidos en la Feria de Abril, donde el público, alegre, bailaba sin parar. En 1966, tuvimos el honor de tocar en el Baile de las Debutantes en la Casa de Pilatos, un evento lleno de glamour con invitados como Grace y Rainiero de Mónaco, Jacqueline Kennedy y Orson Welles, entre otras personalidades.
El clímax llegó en Ibiza, la isla que reinaba en el mundo de los 60. En 1965, inauguramos el Playboy Club de San Antonio Abad, y gracias al éxito, tocamos allí dos veranos seguidos (junio a septiembre de 1965 y 1966). En ese crisol de hippies, millonarios, músicos y actores, compartí momentos, espacios y situaciones con Orson Welles, Robert Redford, el legendario falsificador de cuadros Elmyr de Hory, el dúo Nina & Frederik y muchos más. ¡Ibiza era magia pura!
Un día, contratados en la Feria de Sevilla, tuve el placer de pasar toda una tarde en el Hotel Alfonso XIII con Brian Epstein, manager de The Beatles. Más tarde, por la noche, vino a vernos actuar y escribió palabras de admiración hacia mí y el grupo, publicadas por José Luis Álvarez en la revista Fonorama. ¡Un momento inolvidable! En Ceuta, éramos héroes locales, tocando para residentes y visitantes de Gibraltar y Marruecos. En Gibraltar, nuestros conciertos en el Whisky a Go Go, con soldados británicos, locales y bellas gibraltareñas bailando, capturaban la fiebre del beat y el rock ‘n’ roll. Esas noches me enseñaron a conectar con cualquier público, sin importar de dónde vinieran.
Cruzando fronteras:
Marruecos, Portugal, Alemania.
· Marruecos (Casablanca, Tánger): La cercanía de Ceuta nos abrió las puertas de clubes en Casablanca y el Casino Municipal de Tánger, donde tocábamos para expatriados y locales en un ambiente lleno de culturas cruzadas.
· Portugal (Lisboa, Estoril, Cascáis, Oporto): En Lisboa, vibrábamos con la moda del pop; en Estoril y Cascáis, tocábamos para la alta sociedad; y en Oporto, conectábamos con jóvenes llenos de energía.
· Alemania (Star Club, Hamburgo): El mayor hito fue actuar en el Star Club, el club legendario donde tocaron The Beatles. Subir a ese escenario en el barrio de St. Pauli, con su público exigente, fue un sueño cumplido. Mi voz y nuestra energía hicieron que esas noches fueran eléctricas.
Nuestra música en Belter
Discográfica pionera del pop español
Con The Brisks, grabamos para Belter, una discográfica pionera del pop español, entre 1963 y 1968. Lanzamos 11 EPs y 3 sencillos, con canciones que marcaron la época, siendo algunas:
· Pepe será papá: Un himno bailable que llenaba los guateques.
· María Cristina: Una canción alegre que capturaba nuestro espíritu juvenil.
· Aleluya Surf: Un guiño al surf rock que mostraba nuestra versatilidad.
· Woolly Bully: Nuestra versión del clásico de los Pharaohs fue un éxito rotundo.
También grabamos versiones de The Beatles y mi tema Si mañana será así, significó un primer paso como compositor. Años después, Cocodrilo Records recopiló nuestro trabajo en 4 LPs, un regalo para los fans. Esas grabaciones eran nuestra forma de llevar los guateques a los tocadiscos.
Lo que The Brisks
significaron para mí.
The Brisks fueron mi crisol, donde pulí mi voz y mi presencia escénica a los 15-18 años.
Aunque no éramos los más innovadores, nuestra profesionalidad nos hacía perfectos para guateques,
tocábamos todos los estilos.
Se puede decir que éramos un simpático grupo/orquestal. Esas experiencias me prepararon para fundar
Los Buenos, triunfar con Lupita/Donkey (1969), y escribir para artistas como Donna Hightower,
Fórmula V, Santy Castellanos, Andrés Toledo, Mariluz, y otros. El Star Club y las giras
internacionales abrieron mi mente, y mi paso por el Festival de la Paz (Valladolid, 1972),
donde gané el Primer Premio la Paloma de Oro y el Premio de la Crítica Especializada,
lleva la huella de mis experiencias con The Brisks.
Mi vida
en esos años.
En esa etapa, vivía la efervescencia de los 60, con la música como mi mundo.
De ciudad en ciudad, de país en país, absorbía influencias de todas partes.
Aunque estudiaba -me hice Procurador de los Tribunales, aunque nunca ejercí-, mi pasión era cantar.
Esos años forjaron mi carácter, preparándome para los escenarios que vendrían.
El legado de The Brisks
Un puente entre Granada y el mundo
Mis años con The Brisks fueron un puente entre Granada y el mundo.
Canciones como Pepe será papá, Aleluya Surf, María Cristina, Woolly Bully y muchas más,
dejaron una marca en el pop español, y nuestras giras por España, Gibraltar,
Marruecos, Portugal y Alemania abrieron caminos. Esta etapa me llevó a Los Buenos,
a mi carrera solista, y hasta mi reconocimiento como Pionero Histórico en 2023.
The Brisks fueron mi escuela de vida, y su simpática energía sigue resonando en mi música de hoy.